Aunque parezca un día de verano,
la verdad es que nos casamos en primavera. Fue un 27 de marzo a
las 12,30 de la mañana en la Basílica de Atocha. Aquel
día amaneció con lluvia e incluso nieve… Sin
embargo con el paso de las horas el sol alumbró la ceremonia.
¡Bueno, qué nervios! Nos os
podéis ni imaginar la cara de susto que se nos quedó
cuando comprobamos que aquel día de primeravera comenzaba
a nevar... Eran las 10 de la mañana y faltaban apenas
un par de horas para encontrarnos con todos vosotros en la Basílica
de Atocha.
Sin embargo, poco a poco el agua nieve dejó
paso a una ligera lluvia, para después quedarse en un cielo
nublado justo en el momento en el que la novia, Clara, entraba en
la iglesia. Una vez dentro y bajo vuestras atentas miradas celebramos
nuestra boda, con el cariño especial del cura Pedro y con
el apoyo de nuestros padres, hermanos, familia y amigos.
Tras darnos el sí quiero
en la basílica, y tras las tradicionales fotos en
los alrededores del Retiro, continuamos con la
celebración en el restaturante Villa María
de Las Rozas. Por entonces, el sol ya acaparaba
el protagonismo regalándonos un día que tenemos
grabado en nuestras retinas para siempre.
Gracias por compartirlo con nosotros!
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