Fue en marzo de 2001 cuando decidimos dar un gran paso. Teníamos 25 años y queríamos vivir juntos. Comenzamos buscando pisos de alquiler y luego también alguno en venta pero de segunda mano. Sin embargo, finalmente nos decidimos por nuestra casa actual en Valderribas en el madrileño barrio de Vicálvaro.
La verdad es que cuando fuimos a la caseta de obras de la constructora había que hacer un acto de fe. No existía nada. Y cuando decimos nada es nada. Ni siquiera la calle estaba construida. Tan sólo una valla delimitaba el terreno donde iban a construirse las casas.
Pese a que teníamos una espera de dos años y medio. finalmente compramos la casa. A partir de ahí se ponía el cronómetro en marcha, un cronómetro de 30 meses. No obstante para no desesperar cada mes más o menos íbamos a echar un vistazo a cómo iban las obras. Así, en septiembre de 2001 entraron las máquinas, a finales de año ya estaba hecho el 'agujero' y a principios de 2002 ya comenzaron a realizar los forjados.
Pasaban los meses y por fin pudimos ver, a falta de un año, que la estructura había crecido, tanto que ya podíamos señalar con el dedo el piso donde íbamos a vivir. Las visitas a la obra cada vez eran más continuas. E incluso Clara se atrevía a decir a los obreros que desde abajo parecía que la casa estaba torcida. Imaginaros las caras de los obreros desde un sexto piso y escuchando aquello.
Bueno. por fin llegó 2003 y poco después el mes de septiembre. momento en el que firmamos las escrituras. Entramos a vivar en octubre de 2003 y desde entonces cada vez estamos más contentos con nuestra casa.
¡Esperamos seguir disfrutándola con todos vosotros!
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