En febrero de 2006 nos cogimos cuatro días de vacaciones -del 4 al 7- para visitar Atenas. Además, tuvimos la oportunidad de alquilar un coche pequeño y poder ver también el templo de Delfos y el templo de Sunion, una maravilla al lado del mar Mediterráneo.
Atenas era un destino al que siempre habíamos querido ir. Y desde luego no nos ha defraudado. Sin bien es verdad que existen muchas partes de la ciudad que podrían mejorarse... tienes tanta cultura y tanta historia ante tus ojos que te olvidas de todo.
Como es obvio uno de los monumentos más llamativos de Atenas es el Partenón. Nosotros no sólo visitamos el Partenón durante toda una mañana sino que además por la tarde-noche nos fuimos a la colina de Filopapo, donde se tiene una de las mejores vistas del Partenón y de la Acrópolis.
Tras visitas durante dos días Atenas, nos dejamos los otros dos días para recorrer los alrededores. El primero nos fuimos a Delfos. ¡Qué maravilla! Eso sí, nos costó llegar puesto que había que atraversar un puerto y nos cayó una nevada de impresión. De hecho mientras visitamos Delfos caía algún que otro copito de nieve.
Y por último, el templo de Sunion, pegado al Mediterráneo. Desde luego, no sólo Atenas y la Acrópolis merecen la pena, sino que templos como Delfos y Sunion hacen que retrocedas en la Historia miles de años...
Repetiremos... |